Estamos iniciando un nuevo y ambicioso Proyecto de Erradicación de la Pobreza. Pretendemos tomar las lecciones aprendidas y desarrollar una metodología sostenible que permita dotar a las beneficiarias de las herramientas necesarias para que puedan definitivamente salir de su estado de pobreza. Se propone desarrollar una metodología que logre eliminar la pobreza mediante el desarrollo de programas sostenibles 100% basados en el mercado a través de una metodología 100% sustentable. Para ello se trabajará con 16.000 microempresarias pobres integrantes de 1.000 comités de mujeres y se iniciara un proceso de eliminación de la pobreza trabajando de manera participativa. La pobreza en nuestro país está aumentando: el 36% de la población es pobre, y el 16% vive en condiciones de pobreza extrema. La razón principal de este nivel alto de pobreza es que la economía formal crece poco mientras la pobreza no baja lo suficiente. No hay suficiente flujo de inversiones para incorporar masivamente a los pobres a la fuerza laboral formal. Existe un desempleo crónico y estructural porque los pobres no pueden incorporarse a la economía por falta de conocimientos y oportunidades.
Desde el año 2002 hemos implementado un programa de Microfinanzas Rurales buscando mejorar el nivel de vida de pequeños productores rurales asociados en Organizaciones Rurales (OR), programa que ha alcanzado sus objetivos y no sólo ha elevado el nivel de ingresos de sus beneficiarios, sino también su capacidad de organización como comunidad, su acceso a servicios de salud e higiene, su infraestructura (vivienda, caminos y área de recreación), han diversificado su producción y aumentado fuertemente su autoestima. Desde el 2005, implementamos el Programa de Comités de Mujeres Emprendedoras, que en corto plazo se volvió masivo, autosustentable y con fuerte impacto sobre el incremento de los ingresos microempresariales de las integrantes. Por ejemplo, se comprobó que al finalizarse el primer año de participación, sus ingresos aumentaban en un 56%. Luego, se expandió el programa al sector rural. Esta expansión incluyó, además de ciertas adaptaciones metodológicas, la incorporación de un servicio de asistencia técnica para la producción de rubros de auto sustento para reducir los costos del hogar.
Aunque originalmente fue diseñado como una metodología de otorgamiento de créditos, pronto el programa demostró que tenía mucho mayor potencial. Las mujeres integrantes de los Comités empezaron a desarrollar otras actividades adicionales a las propiamente crediticias, de ahorro o capacitación. Empezaron a demostrar que el programa podría constituirse en un canal de distribución de desarrollo. En consecuencia, durante el 2008 empezamos a incorporar otros elementos al Programa: la distribución de anteojos para la prevención de la presbicia (Scojo, hoy Vision Spring), operaciones de cataratas y otros tratamientos oftalmológicos, distribución de útiles escolares, formación de orquestas juveniles (en conjunto con Sonidos de la Tierra), ahorro infantil (Aflatoun), entre otros. Todos estos nuevos componentes son autosustentables y han demostrado tener gran potencial.
Paralelamente desarrollamos un modelo de educación que se paga a sí misma, en su Escuela Agrícola. Esta escuela, donde estudian y viven en régimen de internado casi gratuito 170 jóvenes (deben pagar una cuota simbólica de US$ 12 por mes), tiene dentro de su campus 17 microempresas. Estas unidades productivas proveen no sólo los recursos para financiar la escuela, sino que además posibilitan que el educador trabaje y enseñe en un ambiente de empresa en marcha, transfiriendo de esta manera a sus estudiantes las habilidades necesarias para aprender a ganar dinero.
Tanto la experiencia de los Comités de Campesinos, y de los Comités de Mujeres como de la Escuela Agrícola han mostrado que es posible eliminar distintos aspectos que hacen a la pobreza empoderando a los beneficiarios y proveyendo bienes y servicios de manera sostenible.
Dados estos antecedentes, estamos iniciando un nuevo y ambicioso Proyecto de Erradicación de la Pobreza. Pretendemos tomar las lecciones aprendidas y desarrollar una metodología sostenible que permita dotar a las beneficiarias de las herramientas necesarias para que puedan definitivamente salir de su estado de pobreza. Se propone desarrollar una metodología que logre eliminar la pobreza mediante el desarrollo de programas sostenibles 100% basados en el mercado a través de una metodología 100% sustentable. Para ello se trabajará con 16.000 microempresarias pobres integrantes de 1.000 comités de mujeres y se iniciara un proceso de eliminación de la pobreza trabajando de manera participativa.
Consideramos que, si se estimula la interioridad de las personas y se desarrolla su capacidad de autogestión, se promueve su organización, y se les brinda acceso a bienes y servicios de calidad, la pobreza puede ser eliminada. En la experiencia de Fundación Paraguaya (y de la industria de las Microfinanzas), es posible brindar a los pobres acceso a bienes y servicios de calidad de una manera sostenible. |