Mi Historia

Sigo siendo ese niño
Una infancia en familia, llena de juegos, aventuras y aprendizajes. Con mis hermanos y primos jugábamos todo el día por todo el barrio. Una época llena de picardía, cocido con leche y galleta con paté.
Diversión y Trabajo en equipo
Desde pequeño practiqué varios deportes, entre ellos fútbol y rugby, llegando a formar parte de la Selección Juvenil de este último. Los valores que uno forja en la cancha, sirven para toda la vida.
Serán nuestros pechos las murallas
Con tan solo 17 años, me enlisté para ser soldado en el Chaco Paraguayo. Un momento de mucho aprendizaje, separado por primera vez de mi familia, pero conociendo a mi nueva familia extendida: mis camaradas. Hasta el día de hoy, todos los años nos reunimos a recordar aquellos tiempos.
El Amor de mi vida
Estudiando en el exterior, conocí a Dorothy. Desde la primera vez que la miré a los ojos supe que quería estar a su lado por el resto de mi vida. Ella aceptó venir a vivir a Paraguay, país que adoptó como su Patria. Hasta hoy es mi novia.
Somos un equipo
Tenemos una hermosa familia. Cada uno de mis hijos me llenan de orgullo y hemos buscado formarlos para que sean críticos, empoderados e independientes. Estudié muchas cosas durante mi vida, pero cada día sigo aprendiendo algo de como ser papá.
Camino a la democracia
Vivimos tiempos que no me gustarían que se vuelvan a repetir. Mi militancia desde muy joven marcó profundamente mi camino vocacional. ¡Dictadura nunca más!
El motor de la economía
Con solamente 28 años, nació en mi corazón la idea de impulsar a los microempresarios en nuestro país. Mucha gente se burló o simplemente no comprendía. Mi objetivo era claro: cambiarle la vida a la gente.
Un Manifiesto para el Mundo
Haber presentado mi libro donde relato el camino recorrido para mejorar la calidad de vida de las familias al Santo Padre fue uno de los momentos de mayor inspiración de mi vida. “¡Sigan trabajando duro para lograrlo!” me dijo.